Noticias, especulaciones, renuncias y despidos. Obviamente la IA salió de nuestros videojuegos, libros y películas para inundar nuestras vidas, nuestras expectativas y nuestros miedos. Una vez más, las últimas noticias se perciben más alarmantes de lo normal: otro investigador del equipo de Anthropic renuncia prediciendo un fatalista “fin de la humanidad” en la próxima década. Más allá de alarmarme (algo que ya llevo sintiendo desde hace un tiempo), es un claro llamado a tomar una acción categórica: casi insurgente, pero NO destructiva, cuando hablamos del entretenimiento que salvaguardamos en casa.
La Importancia De Una “identidad del entretenimiento”
Si un colapso del mundo digital como lo conocemos llega a ocurrir: IA tomando el control de sistemas, hackeos, infraestructura destruida, registros bancarios, legales o médicos eliminados; el entretenimiento ciertamente no será la prioridad de las corporaciones. Pero aun así, ese entretenimiento sigue siendo nuestro bastión en el santuario de nuestro hogar, dándonos un resguardo para afrontar lo que sea que la realidad nos tenga preparado afuera.
Es por ello que seriamente he estado pensando en buscar discos físicos (o por lo menos poseer mis archivos locales de MP3) de la música que me gusta (bueno, que NOS gusta: no puedo pensar solo en mí, mi esposa es y será siempre parte de mis planes). Buscar DVDs, Blu-rays, un quemador de discos… etc. No tengo todos los detalles claros aún, pero la meta es simple: preservar nuestra identidad. Ya estamos viendo canciones regrabadas, escenas silenciosamente eliminadas de películas, episodios desaparecidos de plataformas de streaming y videojuegos digitales eliminados de la noche a la mañana. Todo lo que elegimos como parte de nosotros, un reflejo directo de nuestros gustos personales, está siendo modificado y “optimizado” por alguien más que definitivamente no somos NOSOTROS.
No Alimentar el miedo; Alimentar la Prevención con Esperanza
Hace un tiempo estuve pensando en algo llamado el “Proyecto Advance”, buscando comprar un Game Boy Advance. Pero decidí comprar la Nintendo Switch 2, ¡y carajo que no me arrepiento!, realmente renovó mi amor por los videojuegos. Por ello, buscar copias físicas, incluso una Nintendo 3DS y demás consolas portátiles, cobra aún más sentido el día de hoy. Naturalmente, construir una biblioteca de medios físicos, reproductores dedicados y libros impresos (por lo menos ya tenemos unos cuantos) requiere un presupuesto real. Seamos honestos: en este momento me encuentro sin trabajo, así que… espero resolverlo pronto. Es la prioridad inmediata.
Hablando de dinero: este frágil balance en el sector tecnológico y la economía se siente más amenazante por estos días. Para ser completamente honesto, incluso he considerado vender el carro de mis sueños (si has visto mis galerías, probablemente ya sepas cuál es) para asegurar el techo bajo el que vivimos y así salvaguardar ese “otro sueño” que comparto con mi esposa cada día de nuestras vidas: construir y pagar nuestro propio hogar. Existe bastante incertidumbre y miedo, pero también un genuino deseo de resolverlo y proteger nuestras esperanzas, las mismas que nos hacen levantarnos cada mañana y construir la mejor vida que podemos.
Tomar Acción
Como le decía a mi esposa: Tenemos que hacer algo; no pretendo que vivamos en un búnker lleno de armas y enlatados. Pero sí necesitamos hábitos deliberados para proteger lo que nos hace humanos, únicos, peculiares y genuinamente quirky (me encanta esa palabra en inglés). De hecho, ya hemos dado un par de pasos: tenemos álbumes físicos con fotografías en 35mm y Polaroid, recuerdos tangibles que no dependen de unos y ceros (los mismos que uso para trabajar, recibir un pago y sostener nuestra vida). Mantenemos una modesta biblioteca de libros que siempre queremos ampliar, libre de revisiones digitales y de censuras que silenciosamente borran sus matices. Mi punto, como siempre, NO ES “quemen los centros de datos”, “destruyan sus teléfonos” ni ningún tipo de acto caótico o antisistémico.
El verdadero punto es actuar con coherencia frente a tu identidad y aferrarse a las peculiaridades que nos hacen quienes somos. Alejarse de la tormenta radiactiva: el bombo publicitario corporativo de la IA, el fatalismo catastrofista y los feeds superficiales repletos de influencers que diluyen la expresión humana auténtica. Construir un Bastión de Identidad que se mantenga firme: Este soy yo, estos somos nosotros (por supuesto, usando herramientas digitales si se necesita, pero buscando siempre, medios que realmente te pertenezcan), manteniéndonos independientes de una “normalidad” estandarizada, optimizada y prefiltrada.
- “Tu ’normal’ es diferente al ’normal’ de los demás”
- (Dicho por mi encantadora esposa)

