Existen muchos artículos, videos y cursos hoy en día que buscan manejar el problema de teléfonos y tablets en los niños. Es como cuando yo era niño y MTV junto con los videojuegos eran el malvado y culpable. No es mi intención atacar o defender (esta vez) ninguna de las posturas, como los padres descuidados que culpan a estúpidos influenciadores que son más estúpidos que ellos, o los pseudohippies que solían tenerlo todo cuando niños y creen que restringirles todo lo “artificial” (incluyendo azúcar y carne) los hace mejores personas criando “mejores seres humanos”.

Me voy a referir a los adultos (también soy un adulto, no me siento como uno pero mis obligaciones financieras y mi cuerpo dicen lo contrario) quienes, cuando yo era niño o adolescente, criticaban nuestra obsesión con cualquier tipo de tecnología. En esa época no había chats o juegos en línea al alcance del bolsillo más allá de mensajes de texto y pantallas de 32 bits (bastante caras en mi entorno). Hoy esos adultos tienen metas diferentes; de hecho, muchos han logrado bastantes de sus objetivos y sus prioridades han cambiado (en efecto, se lo han ganado). Pero no quiero dejar pasar algo que he empezado a ver últimamente. Y bueno… es mi blog, aquí aligero mis no muy ligeras opiniones.


The first idea

Fig 07. Ella también es mi orgullo y alegría... bueno, es mi esposa, y ella es la única a la que le escucho sus críticas.

El crítico pero también padre orgulloso

Recuerdo críticas como “pegado todo el tiempo a esa pantalla” (refiriéndose a un Motorola C330 de 16 escalas de gris con un par de juegos divertidos) y “ahora tu vida se va a reducir a eso”. ¡Bueno, soy un desarrollador de software! De aplicaciones móviles, de hecho; también sabemos el desgaste que tengo con esa industria por estos días. Pero la ironía de esos recuerdos abre la puerta a una verdadera crítica. Padres que hace 30 años apuntaban como “pérdida de tiempo” estar en un chat de Messenger, son los que hoy en día comparten tediosas cadenas de mensajes enviando o pidiendo bendiciones, piolines, salmos y advertencias del fin del mundo si no rezamos lo suficiente (además del clásico “reenvía a tus seres queridos”).

No sé si tú, querido lector(a), pero yo recuerdo a mi mamá cargar exactamente DOS fotos en su bolsillo transparente de la billetera, y claro, si alguien preguntaba por ello (fuera el cajero del supermercado, amigos de la oficina o la misma familia) esas fotos eran su orgullo y alegría para contarles de mí. Pero solo si lo PREGUNTABAN. No recuerdo una sola reunión familiar, almuerzo o Navidad donde surgiera una ronda de billeteras abiertas que nos obligara a ver esas dos o tres fotos que nuestros padres cargaban con tanto orgullo.


Entonces ¿por qué?

Si las cosas solían ser así, entonces ¿por qué, por los siete infiernos y las setenta vírgenes, los adultos que en su época valoraban la naturaleza casi sagrada de una fotografía física única, ahora buscan restregarnos en la cara el último video de su nieto soltando gases en la piscina en su nepotista viaje al spa sin que yo lo haya pedido? ¿O mostrarme cómo se ve de “lindo” el perro que parece bailar en su último cumpleaños? ¡NO ME INTERESA! Si yo no lo pido, no me interesa ver 42 imágenes del primer disfraz del bebé y toda la logística de un viaje familiar. De hecho, si pregunto “¿cómo está el niño?”, no quiere decir “¿cómo se ve el bebé en el estudio profesional que te inventaste cuando lanzaste toda la ropa sucia al fondo de la sala y se ve en las fotos?”.

De nuevo, estos adultos ya se ganaron el derecho a la tranquilidad, mientras ven a sus nietos crecer sin la presión que solían tener con sus propios hijos. ¡Pero por favor, sean coherentes con sus propias enseñanzas! Nos dieron las herramientas y el criterio para labrarnos un camino en la vida. Pero si esperan que esos niños de los 90 (y sus hijos) crezcan y sean buenos padres, esposos, trabajadores, líderes… también deben seguir dando el ejemplo y manteniendo esos valores que nos mostraron tantos años atrás.

  • “Los valores comienzan en casa.”
    • Como solían decir en mi casa.